Robyn y Stuart Mackenzie, un día de 2006 paseando en sus motocicletas en su enorme granja de ovejas y vacas en el interior australiano, unos 1,000 km al oeste de Brisbane, observaron una pila de lo que parecían ser grandes rocas negras. Cuando se acercaron a observar, resultaron ser huesos de dinosaurios.
El hallazgo se mantuvo en secreto mientras los científicos excavaban el sitio para estudiar los huesos, hasta que el esqueleto fue exhibido al público en 2007.
15 años después, con la ayuda de paleontólogos, con quienes formaron un equipo para estudiar los restos, han descubierto que los fósiles pertenecían a una nueva especie de dinosaurio. Se calcula que medía entre 5 y 6.5 metros de altura con 25 a 30 metros de largo, lo que lo convierte en el dinosaurio más grande encontrado en Australia y uno de los más grandes del mundo.

Los investigadores de Eromanga, Queensland, donde viven los Mackenzies, publicaron en la revista científica PeerJ el pasado 7 de Junio de 2021 la descripción de la nueva especie, llamándola Australotitan Cooperensis. Apodaron Cooper al dinosaurio por un arroyo cercano al sitio del descubrimiento. El estudio se titula "A new giant sauropod, Australotitan cooperensis gen. et sp. nov., from the mid-Cretaceous of Australia", en donde se datan los restos hasta el periodo Cretácico Medio.
El Australotitan cooperensis podría haber pesado hasta 70 toneladas. El titanosaurio pertenece a los saurópodos, que fueron los dinosaurios más grandes. Se parecía a los antiguos Brachiosaurus, pero eran todavía más grandes y pesados. A lo largo, era del tamaño de una cancha de basketball. A lo alto, podría alcanzar fácilmente las dimensiones de un edificio de tres pisos.
“Basado en comparaciones de las extremidades preservadas, este nuevo titanosaurio estaría entre los cinco más grandes del mundo”, aseguró Robyn Mackenzie, directora en el Eromanga Natural History Museum.
La también cofundadora del Museo de Historia Natural de Eromanga no pudo esconder su emoción ante los medios internacionales. Nunca antes se había descubierto una especie de titanosaurio tan grande en el país: “Las piezas eran bastante grandes y gruesas”, dijo. “Pudimos medir los huesos y compararlos con otras especies en Australia y el resto del mundo”.

Scott Hocknull, paleontólogo del Museo de Queensland, dijo que fue una tarea “muy larga y meticulosa” para confirmar que el Australotitan era una especie nueva. La investigación utilizó modelos de huesos en 3D para comparar al dinosaurio con sus parientes cercanos.
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Se han encontrado otros esqueletos de dinosaurios en la misma zona, dijo Hocknull, quien agregó que se requiere más trabajo porque “hallazgos como este son solo la punta del iceberg”. Los científicos estiman que toda la región de Queensland podría ser rica en huesos similares.
Al respecto, Mackenzie se enorgullece en decir que los “hallazgos han puesto a Australia en el mapa de los avances paleontológicos mundiales”. El Australotitan podría fácilmente competir con sus pares latinoamericanos en la Patagonia, según la experta. Además, asegura, este descubrimiento representa únicamente la punta del iceberg: “Ha abierto una nueva frontera en la búsqueda de dinosaurios“, dice.

Fuentes: El Comercio, National Geographic, New York Times, PeerJ https://doi.org/10.7717/peerj.11317