“Si no sigues un auténtico camino hasta el final, una pequeña maldad al principio se convierte en una gran perversión”
De esta manera Miyamoto Musashi comenta cómo hay que trazar un plan y llevarlo a cabo ya que las ocurrencias fácilmente degeneran en errores y corrupción, y considerando un gobierno de ocurrencias esto se manifiesta invariable y reiteradamente.
Para una persona que pasó décadas denunciando errores es penosamente obvio que es lo único que sabe hacer y de esa manera pretende llevar todo su “gobierno”.
A un poco más de dos años de su elección queda más que claro que nunca tuvo las soluciones mágicas, que Gobernar si tiene ciencia y que no cumplir con lo necesario de la manera correcta trae más problemas que soluciones.
A principio de cada sexenio el Gobierno entrante debe presentar el Plan Nacional de Desarrollo (PND) que es un documento en que se describe el análisis que se hace de la situación nacional y las rutas de acción propuestas, esto no debería ser problemático para un equipo que pasó décadas “analizando” y meses preparando la transición, sin embargo, el PND fue un copy paste de sus libros de propaganda y sus proyectos cargados de mentiras y datos manipulados. El problema de creer en falacias es que estas no construyen nada, para ellos la existencia de “otros datos” es real, pero desde esos cimientos no habrá ninguna construcción que se mantenga.
Andrés miente porque la realidad jamás se ajustará a sus caprichos.
Durante las campañas los fraudes y embustes son comunes y hablamos de una persona que dedicó toda una vida a mentir al robo y a acusar. Su cerebro se acostumbró a ello, es casi imposible cambiar esas maneras y más si no las ve como errores.
Hasta para mentir se necesita un plan y cada ocurrencia trae más y más errores que tapar y dónde usar los ya escasos medios de gobierno.
Hoy más que nunca debemos recordar como sus grandes errores nos están cobrando facturas cada vez más grandes y crecientes.
¿Cuánto perdió PEMEX al dejar todo el centro de la república sin gasolina por poco más de un mes? ¿Al insistir con un incremento de producción con el precio histórico más bajo de la historia? ¿Cuánto pierde CFE cada vez que condona deudas? ¿Cuánto costó abrir las compuertas de la presa e inundar varias ciudades? ¿Cuánto nos terminará costando la cancelación del NAICM? ¿Y cuantas vidas nos costará la falta de prevención a principios de la pandemia y la política de abrazos no balazos? ¿Cuántas vidas más cuesta el pelearse con las farmacéuticas y la escasez de medicamentos? ¿o la cancelación del FONDEN?
Aquí quiero hacer una mención especial, el robo derivado de “La no rifa del avión presidencial”.
Todo el show del avión fue motivado por un plan que Chávez efectuó exitosamente en Venezuela y que compartío en las reuniones periódicas del Foro de Sao Paulo, es en estas juntas que los populistas de Latino América comparten sus experiencias exitosas sobre cómo mantener a un país dividido y miserable.
La idea de vender el avión le pareció maravillosa a López, se haría de recursos con un bien que no es suyo, atacaría el supuesto lujo y mantendría a millones distraídos con ello.
Como este plan estuvo basado en otra realidad y en una ocurrencia toda la rifa del avión tuvo precisamente este miserable resultado, errores, gastos, robo y hoy seis meses después seguimos sin ver que los supuestos premios sean pagados.
Sietes meses pasó hablando y usufructuando políticamente el avión, gastando en publicidad y usando los recursos para extorsionar a empresarios y trabajadores del gobierno.
¿Para qué sirvió? Realmente para nada, ahora ni siquiera para publicidad o para distraer, la rifa del avión es solo un gran ejemplo de incapacidad, incongruencia y ocurrencia que no ha terminado de pasar factura a los mexicanos.
México es rehén no solo de populistas, está secuestrado por un grupo de personas miopes e incapaces que no pueden ver más allá del voto y del corto plazo de sus acciones presentes.
Sus rabietas y reformas basadas en ocurrencias son las acciones de un niño al que se le dan llaves de una inmensa riqueza, es el equivalente gubernamental de “mi pobre angelito” y sería muy cómico si no fuera tan trágico.
¿Cuánto nos costará mañana su mala planeación para la vacunación? ¿Cuanto por los favores de pedirlas regaladas? ¿Cuánto los millonarios préstamos que termina regalando para compra de votos? Y ¿Cuánto por retrasar todos los proyectos de ciencia y sustentabilidad existentes en México?
Lee también otras de mis publicaciones:
Como decía Musashi
el no planear te lleva a errar, pero esos errores se vuelven perversiones y estos pesan cada vez más, pero ellos que creen que enterrarlo en la avalancha de tonterías hará que sus efectos se disipen
Este no es solo el gobierno más corrupto que ha existido por la cantidad de dinero que roban sino por todas las mayor cantidad de oportunidades perdidas derivadas de su incapacidad de ver a futuro.
México es un gran país, que tiene la capacidad de recuperarse a grandes males, pero ni siquiera la ahora décimo séptima economía del mundo puede resistir a la estupidez infinita que presenta al ver sólo en términos electorales y no como el gobernante que siempre aspiró a ser.
Más sobre este tema, te platico aquí:El avión, su imagen y el ejemplo de la incapacidad.
Y para saber más sobre los costos de la rifa:
https://politica.expansion.mx/mexico/2020/12/07/austeridad-el-gobierno-gasta-121-mdp-en-la-rifa-del-avion-presidencial