Hitler fue quien fue por el lugar, el tiempo y la gente que lo apoyó.
Hoy en día esta figura como sinónimo de belicismo y perversidad, pero él no hubiera sido nada sin la Alemania deprimida y deseosa de venganza que encontró.
Estamos acostumbrados a personalizar la historia y aunque hay individuos que han logrado más que otros, es la suma de su entorno y su tiempo.
El ser humano busca líderes y figuras a quien seguir, es una necesidad, pero es también es una de la que más se aprovechan para manipular.Crear imágenes imposibles es pan para un pueblo hambriento de líderes. La ciencia ha tratado de romper ese paradigma a través del método científico. Los datos permiten evitar subjetividad y buscan que las decisiones se tomen sin sesgo político, ideológico o personalista.
Para bien o para mal nuestro sistema político permite y encumbra personalismos, sin embargo, este culto hacia una sola persona, el fanatismo de creer que un líder es suficiente para levantar un país es un gran error, la sociedad es necesaria para ello: que participe, no que obedezca.
El país tiene necesidades complejas y una sola persona no tiene la capacidad de actuar en todos los frentes al mismo tiempo, menos alguien tan incapaz y soberbio como Andrés López. Lamentablemente, cuando el poder absoluto se le confiere a alguien tan ambicioso e incompetente, si se logra destruir un país por sí solo.
El problema es el personalismo, la transferencia de capacidad que la gente le hace a una sola figura para creer que es la solución de sus problemas.
Morena construyó la totalidad de su base de poder en la figura de López, no en propuestas, trabajo en equipo ni capacidad, todos Morena acudió a él y canjeó el poco poder futuro que pudiera tener para poder chupar del erario y vivir cómodamente aún con el desastre que el Mesías seguramente traería. Hoy toda su gente es partícipe de su desastre y saben que salir de la sombra protectora de Morena es muy peligroso.
Hay algunos que mostraron un mínimo de integridad o tal vez ya vieron algo que nosotros no y han decidido abandonar el barco de Morena, pero aunque estos casos son aislados Morena invirtió fuertemente y canjeó muchas voluntades por el carisma de una sola persona. Pero esa popularidad se desmorona y las ratas empiezan a morderse entre ellas, no quieren bajarse del barco, pero saben que éste perdió su vela y timón, aún así estas necias ratas prefieren atacarse entre ellas antes de bajarse.
Obvio sacrificaron demasiado y saben que no tienen cabida en ningún otro lado.
El personalismo es también el sello que quieren estampar en López-Gatell, una figura medianamente carismática, pero irremediablemente inútil, sin las capacidades que le quieren profesar, pero el perfecto chivo expiatorio cuando la pandemia haya matado a decenas de miles.
Saben que el resultado será terrible, pero no quieren que estas malas decisiones toquen al Mesiás, la solución es crear un sacrificio, hacerle fiesta y crear visibilidad antes de ofrecerlo al volcán.
López-Gatell no es ningún genio, ni fue invitado la OMS, no está haciendo un buen trabajo, pero lo están haciendo mega popular, ¿por qué? Para que cuando caiga lo haga tan fuerte que desvíe la mirada del único que importa, de aquel que de ser responsable perdería la ya menguante popularidad que necesitan para permanecer.
Morena se colgó de un ídolo de paja, lo quisieron vender como bronce y oro, quisieron exagerar las virtudes de un humano inferior al promedio.
Obrador es víctima de su propia imagen y soberbia, de un imposible estándar que estaba muy lejos de alguién capaz, pero aún más lejos de alguien tan limitado como él. Hoy, Morena se ataca y se desgarra, su santito de barro se resquebraja y nunca hubo un Plan B. Hasta ellos creyeron que estando él y teniéndolos a ellos a su servicio nada los sacaría del poder.
Pero su arrogancia fue tal que lo perdieron en tiempo record.
Mientras fueran obedientes la ambición que los caracteriza se mantendría a raya, pero sin nadie a quien obedecer su codicia los corroe y buscan a quien atacar.
Perro sí come perro como lo dijo Hobbes en el Leviathan, por eso un rey fuerte es necesario por ello las Yeidkols, Monreales y Delgados quieren ser esa figura, pero cada uno cedió ese poder y decidieron arrancar su ojo tuerto, se lo dieron al ciego creyendo que era más de lo que era o para hacerlo así.
Pero en el partido de los ciegos se postuló a otro peor, ganó por ignorancia, resentimiento y engaños, pero aunque lo hagan querer ver como un visionario todos los ojos de los tuertos no le quitan lo invidente.
Aunque 30 millones le hayan cedido su voluntad hace casi dos años, eso no le da los poderes superhumanos que vendieron, no lo hace honesto, líder o capaz, solo era un merolico más parlanchín que otros… y sigue siéndolo.
La diferencia es que la gente ya lo ve y Morena no sobrevivirá cuando la ya acéfala criatura se convierta en hidra.