Imagínate que estás caminando por las calles de Atlanta y pasa caminando un hombre negro.
Tú le dices, “hello nigger.” Seguramente puedes imaginar
lo que sigue, aunque tú le digas que “no se lo dijiste de forma racista.”
Ahora bien, puede ser que en efecto no seas racista y que se lo quisieras decir de cariño o con humor. Y como decía el genial George Carlin, “no hay malas palabras, sólo malas intenciones.” Todo eso puede ser cierto, pero la realidad es que hay colecciones de fonemas, que han pasado por un proceso histórico-cultural, y que por ese proceso han llegado a ser ofensivas y que no hay manera de usarlas bien.
Claro, un hombre negro le puede decir a otro “what’s up nigga” pero eso no significa que ellos piensen que esté bien que alguien más lo pueda hacer.
Hay lugares en los que esto no pasa, como Cuba, o incluso en México que le podemos decir a alguien “negrito” de cariño. En general, si tienes duda de si un término es ofensivo, lo más razonable es escuchar lo que piensa la persona a la cual se refiere.
Esto viene a cuento porque finalmente han decidido cambiar el nombre del equipo de futbol americano, los Redskins (pieles rojas), y en redes sociales he visto comentarios jocosos burlándose de la decisión, pensando que es porque los “snowflakes” ahora están que se ofenden de todo, y que la cultura online de tener la piel muy delgadita es una tontería.
La cosa es que esta acción no tiene nada que ver con eso. Quienes tienen décadas peleando por cambiar ese y muchos otros nombres (los Bravos de Atlanta, los Indios de Cleveland) son los mismos pueblos originarios, o sea los Native Americans.
Mira la palabra: piel roja.
Piel. Roja.
¿Te parece un término de admiración, que se pueda usar de forma no racista? ¿Piensas qué quienes inventaron esa palabra la usaban de cariño? Y si además la misma persona a la que te estás refiriendo tiene décadas diciendo que es ofensivo, pues a la mejor le deberías de hacer caso.
Claro que no todos los nativos americanos se ofenden, pero la National Indian Education Association, por ejemplo, ha argumentado por muchos años en contra. Quien diseñó originalmente el logotipo era nativo americano, y su hijo ha declarado que el logo en sí mismo no lo ofende, porque se ve muy cool (y además lo hizo su papá), pero que la palabra “piel roja” sí la pueden mandar al demonio.
Si un equipo de gente blanca en Texas se pusiera como nombre “Los Frijoleros” o abrieran una taquería que se llamara Wetback Tacos, seguramente alguien levantaría la ceja. ¿Por qué a nadie le ha importado que por décadas los nativos americanos digan que no los representen así, y que los usen de mascotas?:
