Honestamente no pensé que llegaría a escribir la segunda parte de este artículo, La izquierda Gucci Mexicana, pero las actuales circunstancias me obligan.
Parece que aquel proverbio juarista de “No puede haber gobierno rico y pueblo pobre” ha pasado a ser una de las promesas incumplidas de la transformación de cuarta que gobierna nuestro país, desde mi última entrega hemos visto más hipocresías destilar desde las filas morenistas. Veamos algunos ejemplos.
La primer sorpresa la dio el mismísimo trivago José Ramón López, quien contraviniendo a su padre, Licenciado de catorce años Andrés Manuel López Hablador, “rentó” una casa de millón de dólares en Houston.
La casa en cuestión se aleja muchísimo de la honrada medianía juarista y más de la austeridad republicana. Piscina de 23 metros, chapoteadero, sala de cine privada, todo esto en un exclusivo barrio de un suburbio de Houston.

¿Y si hablamos del papá?
El señor presidente mudó poco a poco su hábito de viajar en aviones comerciales. Primero lo vimos planearse con el populacho en las salas de Aeropuerto Internacional Benito Juárez, posteriormente el señor mudó a un esquema híbrido, donde llegaba en una Suburban al pie del avión a dejarlo para abordar o a recogerlo a la hora de aterrizar.

Últimamente se le vio en una gira por Centroamérica y el caribe en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana. Mientras tanto el TP01 sigue sin venderse por berrinche del dictadorcete de marras.
¿Y si hablamos del dispendio público para ir a visitar a sus “amigas” a Sinaloa y Nayarit?
Ambos estados son los más visitados de la administración pejista, con 14 y 12 visitas cada uno. Por supuesto el motivo de la visita no es ir a “echar la platicada” sino más bien a “supervisar obras”.
Por último veamos a la senadora Citlalli Hernández, férrea defensora de Cuba, amiga del castrochavismo y que expresa su displicencia por la falta de igualdad en México, vía iPhone comprado en el exclusivo centro comercial Antara.
La izquierda Gucci nunca estuvo mejor representada en redes sociales con un aparatos desarrollado por la oligarquía imperialista de Apple y que van desde los14,500 pesos por un iPhone 11, hasta los 41,999 por un iPhone 13Max con 1 T de memoria.
Mal harían los representantes del pueblo en no estar bien conectados a la tuitósfera, se podrían perder los miles de memes que se hicieron para la ocasión por parte del respetable, que ya no les cree ni los buenos días.
En lo único que es austera la 4T es en austeridad.
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