NO SEÑOR PRESIDENTE
Señor Presidente Andrés Manuel López Obrador:
El día de hoy vengo a hablarle de frente,
de Mexicano a Mexicano, a nombre de muchos que no estamos de acuerdo con usted. Simple y llanamente no me gusta lo que usted está haciendo con nuestro país, no estoy de acuerdo en las políticas públicas que está implementando y tampoco estoy de acuerdo en el discurso de odio que promueve todos los días desde su tribuna. Por eso le digo hoy:
NO SEÑOR PRESIDENTE
No quiero un México corrupto, quiero un México Libre de los Peñas, de los Deschamps, de los Lozoya y también de las Rosarios Robles. ¿Pero sabe qué? También quiero un México Libre de los Bejaranos, de los Padierna, de los Napitos y de las Elbas Esther, con quien usted tiene una alianza muy pero muy extraña.
No Señor Presidente, no quiero un México donde ser amigo de usted sea la única credencial para tener contratos asignados directamente, así como su amigo Riobóo, o donde se esconda la información de los principales proyectos porque lo vamos a criticar. Ocultar información también es corrupción. Mentir es corrupción, se lo voy a repetir, mentir es corrupción.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No soy neoliberal, no soy fifí, ni soy corrupto. Tampoco soy una persona sedienta de dinero que quiere explotar a los trabajadores Mexicanos, ni robarse las riquezas de nuestro país, mucho menos estoy a favor de la evasión fiscal, al contrario, todos debemos de pagar impuestos.
Tan solo soy un Mexicano normal, que quiere progresar, que quiere tener un ahorro para el futuro, y que me gusta vivir bien. El progreso de un país no está peleado con la riqueza. Si usted apoya a los empresarios, ellos van a generar más empleos, van a pagar más impuestos y así usted va a poder ayudar a más pobres.
Entiendo que insultar a los inversionistas no va a generar la confianza necesaria para que ellos hagan lo anterior. Párele, quienes invierten en México no son sus enemigos. Están de su lado.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No quiero un México ignorante, al contrario, quiero un México educado, porque sé que soy el ejemplo que la educación de nuestros niños hoy nos rendirá frutos mañana.
Por eso, Señor Presidente, sé que aliarse con la CNTE y ceder a todas sus demandas va a ser la perdición para nuestros hijos, s Creo que el dar el poder de contratación al sindicato es el peor error en contra de su futuro que usted pudo haber cometido.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No estoy a favor del despilfarro en investigaciones científicas que nunca rinden un fruto, o que los científicos tomen tours de vacaciones mundiales esperando encontrar el hilo negro. Pero déjeme decirle algo Señor Presidente, creo ciegamente en la ciencia como motor del avance de nuestra civilización, negarlo sería una necedad. Negar la ciencia es negarle la oportunidad a México de crecer, de tener un mejor futuro para todos, más limpio, más sano, más democrático.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No me gusta que la sangre ruede por suelo patrio, no estoy a favor del uso de las armas, ni me agrada ver fotos de asesinatos. Pero tampoco estoy de acuerdo, Señor Presidente, en que los criminales se paseen por sus anchas en nuestro país, que se sientan libres, impunes, señores de todo lo que tocan sus ojos, en ese México yo no crecí, ese no es mi México.
¿Sabe una cosa? A pesar de considerarme pacifista, entiendo que la fuerza solo se combate con una fuerza mayor. Usted tiene la solución en sus manos, el estado de derecho no es negociable, las leyes se hicieron para cumplirse y no para violarse. Los criminales merecen pagar por sus delitos, no merecen abrazos. Un criminal con un arma es un Mexicano que mata un poco de patria con cada bala, que roba el alma de México con cada vida que toma. Ellos, Señor Presidente, merecen nuestro repudio, no nuestra compasión.
Por cierto, ¿por qué le aguanta tanto al cartel de Sinaloa?, se ve medio raro, ¿sabe?.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No quiero que se paguen precios injustos por medicamentos, ni quiero tampoco que las farmacéuticas se enriquezcan a nuestras costillas. Pero también entiendo que nada es gratis en esta vida, también sé que los productos que ellos venden son muy especializados y requieren de mucho cuidado para no envenenarnos.
Lo que sí quiero es que las prestaciones que nosotros hemos pagado y nos corresponden por ley sean respetadas, no le estamos pidiendo fiado ni regalado nada a nadie, no quiero desabasto, ningún ahorro vale la pena si se pone en riesgo una sola vida, una sola.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No quiero que se venda PEMEX a empresas extranjeras, no quiero vender la soberanía, ni quiero que nos “invadan los gringos”, cosa que se me hace profundamente racista. Pero tampoco quiero que PEMEX sea una sangría a las finanzas públicas y comprometa el futuro del país y nos endeude por generaciones futuras, así como usted criticaba tanto al FOBAPROA, ¿recuerda? No quiero que mientras USA tiene gasolina a 12 pesos nosotros paguemos 21 por sus caprichos. Entiendo que usted quiera desarrollar al Estado que lo vio nacer, pero no nos endeude y no comprometa nuestro futuro.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No quiero seguir comprando gasolina a Estados unidos, pero Dos bocas es un proyecto Fallido. ¿Ya vio la caída en los precios del petróleo?, ¿Sabe usted la diferencia entre petróleo ligero y pesado? ¿Sabe que no usamos las refinerías actuales porque no tenemos petróleo para refinar?
¿Sabe que el Instituto Politécnico Nacional tiene una carrera que se llama: Ingeniero químico petrolero? ¿Entonces porqué contrata a un Ingeniero agrónomo para cuidar de la paraestatal más importante? ¿Por qué es su amigo?
NO SEÑOR PRESIDENTE
No voy a ganar dinero porque Texcoco sea nuestro aeropuerto, tampoco soy de la mafia del poder que saldría beneficiada con jugosos contratos por la construcción del aeropuerto, y menos ganaré millones de dólares si se renueva el proyecto del aeropuerto. Pero estoy harto de que le vea la cara a la gente salvando un lago que no existe mientras destruye manglares en Tabasco para construir una refinería, eso se llama ambientalismo hipócrita.
Tampoco quiero un sistema aeroportuario caro, y peligroso. Usted nunca viaja al extranjero, sus motivos tendrá, la llegada al Aeropuerto Benito Juárez es de las más ineficientes de América. ¿Ya pensó en la imagen que damos? ¿Ya pensó cuánto tiempo vamos a gastar en ir del Benito Juárez a Santa Lucía? Acéptelo, se equivocó, es un capricho que está saliendo carísimo.
NO SEÑOR PRESIDENTE
No me interesa si viaja en avión privado o en comercial, se va a pié o en burro. Me interesa que usted haga su trabajo, que haga crecer al país, que baje la inseguridad en las calles, que se generen empleos, que tengamos una niñez educada, que invirtamos en obras de infraestructura que valgan la pena. Quiero, al igual que usted, un mejor futuro para México.
Solo que veo que usted, Señor Presidente, va por el camino equivocado.