Richard Nixon fue el 37mo Presidente de los Estados Unidos su carrera política fue compleja y larga considerando desde la vicepresidencia de la unión, contender, perder en 1960 y ser elegido Presidente en 1968.
Durante su mandato hubo aciertos y errores, entre ellos se encuentran...
la apertura de relaciones diplomáticas con China y comerciales con la Unión Soviética, el inicio de la legislación ambiental, la continuidad del programa espacial y tuvo una importante participación en la legislación para los derechos civiles.
Varios fueron sus errores, pero el que marcó el resto de su vida fue el escándalo de espionaje político y el uso del poder del estado para su reelección.
A este escándalo se le conoce como Watergate por el nombre del edificio de oficinas en que se intervino para asegurar su reelección.
Nixon tuvo grandes, realmente grandes logros, pero ante la historia todos ellos fueron borrados por un gran acto de mentiras y corrupción.
En un verdadero marco legal y de aplicación estricta hasta un presidente es obligado a renunciar por ello.
La opinión pública lo condenó y lo segregó a un a vida de rechazo.
En su gestión hubo casos de autoritarismo, abuso de poder y corrupción, sin embargo el es recordado casi exclusivamente a través de las mentiras que pronunció y el abuso de poder en Watergate.
El pueblo americano se hartó y no aceptó esta mentira, la presión fue tan grande que decidió renunciar.
La mentira es así, el sentirse engañado hace imposible una relación, hace que toda conversación y todo dato sea puesto en duda.
¿Entonces hasta cuando esperaremos en México para pedir que se nos diga la verdad?
Que no se usen términos absolutos y se hagan solicitudes falsas.
“Sólo hay de dos, o estás con la transformación o con los corruptos...”
Durante las mañaneras se ha demostrado que el 45% de los elementos mencionados son rotundamente falsos y 45% es no comprobable, por lo que sólo el 10% puede ser considerado verdad.
Hay otros datos aún dentro de los otros datos.
Su mañanera es un escaparate para sus dicharajos y ataques.
Los costos de extracción del petróleo, la cantidad de homicidios, la cifra de infectados, el neoliberalismo y hasta sus acusaciones categóricos sólo tienen como objetivo repetir su voz y su única visión.
Una mentira debería ser suficiente para que el pueblo perdiera la confianza; su reputación debería verse mermada y no es así.
¿Merecemos como pueblo que se nos mienta descaradamente TODOS los días?
Peor, Que una parte de la población defienda ser engañada y de hecho ataquen los medios por órdenes de un mentiroso que les dice farsantes a otros.
Pensemos objetivamente en esta aseveración.
Si todos los que están en contra de López son farsantes, chayoteados y la única fuente de información es una persona a la que se le prueban las mentiras en un 50% de las veces, entonces tenemos un verdadero problema de credibilidad como país. Debemos entonces salirnos de la caja y revisar los datos duros, encuestar, crear consensos y preguntar opiniones.
Cuestionar no te vuelve más estúpido, al contrario, lo quita.
Si tienes dudas busca fuentes confiables y analiza.
Y si no existen fuentes, teoriza y sal a buscar respuestas.
La verdad SÍ está allá afuera o al menos podemos asegurar que NO está en la mañanera.
López miente para distraer, para atacar, manchar o por simple ignorancia, pero no es posible aceptar ninguna de sus palabras como prueba de nada.
Sus seguidores atacan cualquiera de los medios que López les dice y aceptan su palabra como verdad absoluta.
Para este momento López ha dado aproximadamente 400 mañaneras, con 1 hora y media de, eso son 600 horas hablando de las que 45% son probadas mentiras.
¿Quién en su sano juicio acepta ver como le mienten por 270 horas y sigue confiando?
Propongo que dejemos de ser permisivos, que dejemos de aceptar su palabra como fuente de información, que dejemos de citarlo y dejemos de aceptar cuando lo citan.
Una mentira debería ser suficiente y el pueblo debería exigir como con Nixon.
Una mentira debería quitarle toda credibilidad.
270 horas de mentiras definitivamente lo hacen una nulidad para cualquier referencia futura.
Basta de mentiras, exijamos verdades comprobables y completas.
Basta de polarización y de absolutos.