Un juramento es una promesa, una esperanza y la manifestación verbal del espíritu de servicio.
Lamentablemente en el mundo moderno un juramento es una necesidad, no podemos aceptar de palabra que una persona haga lo que dice que hará solo por decirlo, un juramento es necesario por la carga que trae, pero también por la legalidad que implica.
Un juramento se hace en un matrimonio, en un bautismo y es necesario cuando dos o más enfrentan sus voluntades, más aún si se entrega toda la confianza de una nación. Un gobernante le debe todo a su pueblo, es elegido por la voluntad de la gente, pero es para entrar en el servicio de la misma.
Andrés hizo un juramento porque eso dice la ley o solo por protocolo, pero porque los hechos indican que no podemos confiar en él.
Juró obedecer y trabajar para todos los mexicanos, sin importar sus intereses, deseos, origen, etnia o género.
Andrés protestó tener empatía, juró proteger y servir, y hoy relega a todos a su voluntad, pero más aún a su maltrecho y resentido ego, Un hombre que no soporta sombra no soporta la idea de otro hombre fuerte cerca, pero aún menos el de una mujer fuerte.
Solo por ser quien es espera obediencia y abnegación y no puede entender que la mujer mexicana solo por ser quien es sufre de acoso, vejación y violencia.
No es un problema nuevo, pero es una necesidad que exige soluciones y pasos hacia adelante, programas de apoyo, salud, leyes, entendimiento y más que nada un oído que escuche; pero que cada vez más se escapa de los finos dedos femeninos para entrar dentro del puño de la represión.
Indigena, profesionista, ama de casa, joven, casada, intelectual, abuela, obrera o acomodada, las variables son miles y aún así todas viven sumidas en el miedo, angustia y desesperación. Que se ven ante la incongruencia de enseñar a sus hijas que pueden ser lo que quieran, pero que el mundo puede no dejarlas serlo, que les enseña que está bien atreverse, pero que deben cuidarse al hacerlo, que quieren criar hombres respetuosos, pero que el éxito puede estar acompañado de la agresión de la que son víctimas yq ue esperan las respuestas a ese sonado juramento.
México sí es una tierra de contrastes e incongruencia y nadie lo vive más en carne propia que las mujeres mexicanas que le exigen a un presidente indolente que cumpla el juramento que hizo.
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Las vallas que amurallaron palacio nacional no fueron por seguridad, ni por miedo: son una imposición, un muro que protege el discurso de un hombre chiquito ante una causa que nunca entendió y que no tiene el valor para atender. El muro es una afrenta hacia la mitad de la población que jamás entenderá y prefiere no atender. Fue de hecho una manifestación física de su bloqueo mental e incapacidad sentimental. “Todo hombre toma los límites de su visión como los límites del mundo” así Schopenhauer comenta cómo nos limitamos a lo que entendemos y la empatía es una manera de trascender esta limitación, estos son los límites que adorna el inquilino de palacio ante la gente que prefiere denostar antes que proteger.
Insiste en una supuesta diferencia, alude a su nuevo mote prefereido "los conservadores", pero la realidad no cambia desde un púlpito y dar discusos está lejos de crear acciones, pero sus palabras si crean la división que tanto le gusta.
https://www.milenio.com/politica/amlo-acusa-que-conservadores-se-disfrazan-de-feministas
Andrés:
Nadie te pide que entiendas, nadie te pide que sientas, solo que escuches y muestres que algo puede hacerse al respecto.
Nadie te pide que logres que todo cambie, solo que cumplas con el juramento que hiciste.
Las mujeres mexicanas te exigen que trabajes para todas y todos, no solo para ti.
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